Valor del Mes: Asociarse
Lema del Mes: “Reúnanse todas las gentes y los pueblos” (Is 43,9)

Primer Encuentro de Evangelización - Plan de Pastoral

Apoyarse
“Ayúdense mutuamente a llevar sus cargas” (Gal 6,2)

Tomado de Plan de Pastoral (Febrero,2017) Pag.5-6

Ideas para clarificar el tema

No nos podemos olvidar que los lemas y valores de cada mes van en relación con el lema del año; lo complementan y lo aclaran en algunos de sus aspectos… Por ello el Apoyarse de este mes de febrero está en relación directa con la Participación.

Apoyarse en cuanto a participar tanto en la familia, Iglesia como en la sociedad puede suponer grandes acciones, actitudes y comportamientos, pero para llegar a ello se comienza por lo sencillo por lo cotidiano. Todos y todas nos apoyamos cada día, participamos cada día, en ocasiones sin darnos cuenta. Cuando el hijo o la hija, o el papá o la mamá colabora en las labores de casa, cuando ayudamos a una persona, cuando consolamos a un amigo o amiga, cuando nos quedamos un tiempo con quien está con preocupaciones, cuando vamos en el carro y le cedemos el paso al peatón o a otro conductor, cuando cedemos el turno a una persona mayor o embarazada…. estamos apoyando, estamos participando.

Son cosas pequeñas, sí, lo son, pero ayudan a que las otras personas estén más contentas, y ayudan a que la sociedad funcione mejor. Hasta en acciones o actitudes que las demás personas ni se enteran: cuando no tiro papeles ni basura en las calles; cuando apago la luz o el agua, aunque la tenga subvencionada; cuando arreglo el agujero frente a mi casa; cuando colaboro en la preparación de la fiesta del barrio o de la Comunidad; cuando pago puntualmente a la junta de vecinos o del edificio… estoy apoyando, estoy colaborando, estoy participando.

Existen muchos videos en los medios de comunicación sobre el tema: una persona inicia con una acción de apoyo y se va extendiendo por toda la sociedad ese ambiente positivo, de apoyo y de ayuda. Este tema nos debe llevar a darnos cuenta de lo que hacemos y a participar conscientemente en el buen funcionamiento de la comunidad. Son muchas las actuaciones, las actitudes y los momentos para apoyar a los demás. También nos debe ayudar a reconocer la cantidad de veces que nos apoyan las demás personas; esto nos llevará al agradecimiento. Todo el día, todos los días, estamos recibiendo apoyos. Estemos atentos y atentas, porque a nuestro lado hay personas, tal vez más de las que sospechamos, necesitadas de apoyo, de atención, de ayuda, de dedicarles tiempo, escucha, preocupación y ayuda material; miremos nuestra familia, compañeros de trabajo, de estudio, de la comunidad… si preguntamos más veces y a más personas ¿cómo te va la vida?, nos daremos cuenta de la gran necesidad de apoyo existente en nuestro mundo. Apoyemos, porque también recibimos apoyo de tantas y tantas personas. Entre las personas que dedican su vida a dar apoyo y a ayudar a llevar las cargas de los demás están los consagrados y consagradas a quienes hemos recordado de modo especial en el día de la vida consagrada que celebramos cada año el 2 de Febrero, fiesta de la Presentación del Señor y de la Purificación de Nuestra Señora. Ellos y ellas nos apoyan y nosotros estamos llamados a apoyarlos. 

Oramos con ella y por ella, promovemos esa vocación tan especial, apoyamos directamente sus actividades, principalmente las dirigidas a ayudar a las personas más marginadas y necesitadas, amamos a los Consagrados y Consagradas, nos preocupamos por sus personas y sus obras y participamos en ellas… son algunas de las formas de apoyar a la Vida Consagrada. Y también nos sentimos apoyados y apoyadas por ella, porque los vemos a nuestro lado, se meten en nuestras actividades, no están lejos de la realidad de los barrios ni del país, trabajan en nuestras comunidades, ministerios, sectores, comisiones y en todo lo referente al Plan Nacional de Pastoral.

Digamos gracias, hermanos y hermanas, Consagrados y Consagradas por su testimonio de participación apoyando el crecimiento espiritual y material de nuestras comunidades y del pueblo en general. Sin su apoyo, sin su participación, la Iglesia sería diferente y peor; la República Dominicana sería diferente, más triste, con menos valores y más empobrecida. Participen con toda la Iglesia, participen con todo el pueblo y ayúdennos a apoyarles en su labor siempre a favor de las personas más necesitadas, más de las periferias.

Preguntas para reflexionar:
  • ¿Quién de mi alrededor puede estar necesitando apoyo y no me he dado cuenta hasta ahora?
  • ¿Cuál es la persona más necesitada de apoyo en mi familia?
  • ¿Qué voy a hacer por apoyarle?
  • ¿Cómo podemos apoyar a la Vida Consagrada?
  • ¿Qué puedo hacer para apoyar a mi barrio o mi campo?


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